
Acostada en mi cama mientras imaginaba las estrellas en el techo de mi habitación viniste a mi pensamiento, deseé tanto tenerte a mi lado y perderme en tus ojos al acariciar tu cara. Y me dieron ganas de reducir los segundos, de rendirme a tu locura y ser tu compañera de tiempo. Ven y quedate aquí, se mi trebol de 4 hojas, mi risa, mi chocolate de los días lluviosos, mi despertar...